MARCELA LOCKETT-i ELKARRIZKETA – “ENFOCADAS” PROIEKTUA

25 Oct MARCELA LOCKETT-i ELKARRIZKETA – “ENFOCADAS” PROIEKTUA

ESTATU MAILAKO GENERO INDARKERIAREN AURKAKO JARDUNALDIETAKO VIII. edizio honetako gaiari gerturatzekotan, Jardunaldietako hainbat parte-hartzaileri egindako hainbat elkarrizketa dakartzagu.

 

marcelalockett-1-2Marcela Lockett es psicóloga y psicoterapeuta, nacida en Buenos Aires pero residente en Madrid desde hace doce años. Su experiencia profesional a nivel público se ha centrado en 10 años de intervención en recursos de violencia hacia la mujer, desde dispositivos de alojamiento, emergencia y tratamiento a sobrevivientes de malos tratos ejercidos por su pareja o ex pareja. Se desempeño en un Punto Municipal de Violencia de Género del Ayuntamiento de Madrid.

Lo acompaña hace cinco años con la práctica privada y recibe supervisiones del quehacer profesional. “Siempre sigo aprendiendo, y sobretodo de las personas con las que emprendemos juntas un proceso terapéutico de conocimiento personal y recuperación” declara. Actualmente está centrada en formarse en terapia asistida con perros y con ganas de aplicarlo al trabajo con las mujeres y en el último tiempo su interés por la fotografía la ha hecho volver al trabajo grupal, uniendo lo artístico y lo terapéutico. Así, nos habla del proyecto ENFOCADAS, del cual forma parte.

¿Cómo surge el proyecto Enfocadas?

Enfocadas ha sido un proyecto desarrollado entre marzo y julio del 2013 en el Punto Municipal del Observatorio de Violencia de Género no 1, dependiente de la Dirección General de Igualdad de Oportunidades del Ayuntamiento de Madrid. Este es un servicio especializado de atención a mujeres víctimas de violencia de género perpetrada por sus parejas o ex parejas, a quienes se brinda atención integral para su recuperación y protección. Esta experiencia concreta ha sido posible gracias a la subvención de la Fundación Obra Social . El proyecto fue dirigido además por Eva Sala, fotógrafa profesional que dirige Nophotovoz, área Participativa y Social del colectivo Nophoto. A su vez se contó con la participación de Esther Ramón para el área de escritura creativa, así como de otras artistas invitadas que colaboraron en el mismo.

La idea del proyecto se centró en trabajar con mujeres que ya habían finalizado  un proceso terapéutico y que habían logrado salir de la situación de violencia para que sean ellas las que expresen, a partir de la fotografía y la escritura, otra visión de la violencia de géneroEn España, hasta hace poco, a nivel de medios de comunicación seguía primando la típica imagen del “ojo morado”, que muestra la violencia sólo ligada a la cuestión física y no desde el lugar de la recuperación o la posibilidad de salir adelante.

También esto invisibiliza otras formas de violencia que hace que sean difíciles de detectar como el maltrato psicológico, el acoso, el control social. Así que la idea era que las mujeres que habían salido de esa problemática pudieran contar su “aquí y ahora” y también su futuro, y que fuesen ellas, y no los autores de las campañas publicitarias, las que contaran su propia experiencia. Por eso el proyecto tenía un segundo gran objetivo: mostrar el trabajo hecho en forma expositiva y de campaña de sensibilización para que el mensaje llegue a otras mujeres y a la sociedad en general.

¿Cómo fue el desarrollo del proyecto?

Se desarrollaron 17 talleres, los cuales se iniciaron con actividades que enfocadastendían a la motivación de las participantes, el contacto con la cámara fotográfica como herramienta de trabajo, así como con la escritura (se realizaron cuatro talleres específicos), con el objeto de estimular la creatividad, el sentir más que el pensar. Las participantes se prepararon para el trabajo que realizarían por medio de la técnica de la fotobiografía. Una vez que el pasado fue abordado, comenzamos a centrarnos en el “aquí y ahora” y en los planes futuros: sus sueños y proyectos a partir de una vida sin violencia. Por medio de pequeñas consignas las mujeres comenzaron a tomar sus primeras fotografías, y escribir sus textos tomando contacto con su interior, su yo reflexivo y compartiéndolo en el grupo.

¿Porque utilizar la fotografía como herramienta?

Pensamos al planificar Enfocadas que podía contribuir a la integración de las historias traumáticas de violencia vividas por las mismas a su historia vital. Entendemos a la  integración (Daniel Siegel, 2007) como “la sensación de continuidad histórica que posee un sujeto de su existencia”. Esta sensación de continuidad histórica se rompe cuando una mujer está sujeta a situaciones de miedo y terror perpetuadas por en vínculo afectivo cercano, que condicionan su existencia. Lo traumático continua teniendo efecto en el presente, no desde el recordar, sino desde el reexperimentar, estando en un constante pasado, que no permite dejarlo atrás, ni vivir plenamente el aquí y ahora, así como quita la posibilidad de proyectar hacia el futuro. Si bien las mujeres seleccionadas, habían pasado y finalizado con éxito un proceso terapéutico pensábamos que el volver a juntarse en la institución que las convoca, ligada al maltrato, para trabajar este tema, iba a cuestionarlas acerca del grado de superación de sus vivencias de malos tratos, así como que surgiría la pregunta de “¿qué tengo yo para aportar a otras mujeres desde mi proyecto actual y futuro?”

Pensamos que el proceso iba a contribuir en diferentes niveles de integración: la narrativa; de memorias implícitas-explicita; bilateral: lado izquierdo-derecho del cerebro.

En cuanto a la integración narrativa la misma se logra cuando “el sujeto crea un mapa global del sí mismo a lo largo del tiempo y en varios contextos. Esta integración lleva al fortalecimiento del yo central, que se manifiesta en un “sujeto flexible, que se adapta a situaciones, coherente, estable y energizado” (D Siegel, 2007) con metas y proyección de futuro.

La narración que surge de esta actividad prefrontal también incluye un narrador, un tercero observador, por el cual podemos hablar de nosotros en tercera persona: puedo narrar mi existencia aunque esté experimentando mi vida directamente, como protagonista.

Por este objetivo que nos proponíamos, debíamos partir del pasado para poder hablar y contar por medio de la palabra y las fotos sobre el presente, sus sueños y proyectos futuros. Por ello utilizamos primero la técnica de la fotobiografía (Fina Sanz, 2007). Se generó un proceso de búsqueda de fotografías de su historia (diferentes etapas vitales), su selección, elaboración de la línea de vida en el cuaderno de artista, así como la narración en pequeños grupos de la misma en primera persona. Pensábamos que el proceso se daría en un clima de seguridad y confianza a nivel grupal, con procesos de identificación en las narraciones de las participantes por las historias vividas, llevando a ver el proceso como un problema social más que individual.

¿Que resultados tuvo el proyecto?enfocadas-2

El resultado concreto fue la producción de 10 libros de artistas, únicos donde cada mujer condenso su producción de escritura y fotográfica. A su vez se selecciono de toda la producción lo que sería la futura exposición de enfocadas, así como los mensajes que querían poner en texto e imagen para las postales de difusión con el objeto que lleguen a otras mujeres.

Para contaros qué implicó para ellas el proceso, os dejo algunas frases a modo de resumen:

Si Enfocadas hubiese sido una película se llamaría…

“La historia interminable, porque después de tanto tiempo y de creerme que esto ya había pasado me encuentro creciendo y aprendiendo y veo que tengo que seguir con eso. Que no puedes bajar la guardia, debes seguir al pie del cañón.”

“Un gran cambio, porque gracias a este taller he conseguido valorar las cosas positivas que me han surgido a través del hecho ocurrido y ver como he podido superarlo.”

“Lo que el viento se llevó, porque se llevó muchas ilusiones en su día, pero también se llevó los malos momentos y puso ilusión nueva y nos ha dado algunas pautas para seguir.”

¿Qué queda pendiente del proyecto?

Nos hubiese gustado a Eva y a mí, que el proyecto hubiese tenido más difusión y la exposición del trabajo de las artistas hubiese sido itinerante, hubiese circulado por diferentes ámbitos geográficos y llegado a más gente. Esto no fue posible, se hizo de manera limitada en Madrid y en Gijón, por motivos de presupuestos, porque queríamos hacerlo con calidad artística, y eso lleva un presupuesto y no encontramos financiación.

También habíamos pensado en que las artistas mismas fuesen las que presentaran su trabajo acompañando esa exposición itinerante. Las postales de difusión elaboradas también tuvieron una difusión limitada, porque logramos hacer una tirada pequeña, gracias al Ayuntamiento de Madrid.

Lo bueno fue que la exposición que hicimos en Madrid para el 8 de marzo, vinieron otras mujeres que estaban iniciando el proceso de recuperación y les generó un fuerte impacto al ver a través de la producción que otras mujeres que habían vivido lo mismo que ellas contaban su historia desde otro lugar, dándoles esperanza de que es posible salir y dejar la violencia atrás, en el pasado.

¿Cuál es el vínculo con las jornadas y con el buen trato?

Para mí, y según mi experiencia terapéutica, para que una mujer sea capaz  de discriminar una relación de buen trato de una de malos tratos, y protegerse y decir no a esta última, debe poder tener hacia si misma patrones de autocuidado (Mosquera-Gonzalez). Con ello me refiero entre otras actitudes: la capacidad de poner limites a los otros, poder ser asertiva defendiendo lo que piensa y siente, protegerse, reconocerse a si misma, sentir que vale, tratarse bien, priorizar tiempo para ella, pedir ayuda y dejarse ayudar. Para que estas actitudes estén en nosotras debemos tener integradas situaciones del pasado traumáticas que hemos vivido en nuestros primeros vínculos, sino tenderemos a la repetición de esos esquemas o maneras de relacionarnos, en los vínculos presentes de pareja. Hace mucho tiempo que he entendido que al trabajar con víctimas no basta con trabajar con psicoeducación solamente, sino que es necesario revisar esos esquemas que hemos aprendido y asumido de pequeñas. Para resumir: tomando la Terapia de Esquemas (J E. Young) me atrevería a decir que muchas de las mujeres que atiendo en relación a sus necesidades de apego infantil se caracterizaron por no haber tenido una base de apego seguro y que han vivido esquemas caracterizados por el abandono, abuso, deprivación emocional, autodefecto, así como esquemas donde estaban “dirigidas hacia otros”, viviendo experiencias tempranas en las cuales sus necesidades eran secundarias a los de los demás. Si no trabajamos esto de base, la tendencia será a la repetición y habrá altas posibilidades de no encontrarse  o escoger a  un otro que proponga una relación diferente de cuidado y buen trato.

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