Claustrofobia – El Miedo a los Pequeños Espacios Cerrados

¡La fobia más famosa de todas, Claustrobobia!

¿Has sufrido interminables pesadillas en las que estás atrapado en una habitación sin puertas ni ventanas mientras las paredes se cierran sobre ti rápidamente? ¿Tomas las escaleras solo para evitar entrar en un ascensor?

¿Entrar en un túnel te hace temblar de miedo? Si encuentra estas situaciones relacionadas, entonces es posible que tenga claustrofobia.

Mientras todos los que te rodean cuestionan tus elecciones para subir las escaleras, sabes que es la única opción que tienes. No podías soportar la idea de estar parado en un pequeño ascensor sin ventanas.

El miedo a los espacios pequeños te ha hecho la vida más difícil con todas las evitaciones y cambios de ruta, y aunque no puedes explicarle a nadie tu calvario, estás cansado de experimentarlo.

No pierdas la fe todavía. Puedes superar tu miedo dando ciertos pequeños pasos.

Pero primero, echemos un vistazo de cerca a lo que lo está causando.

 

¿Qué causa el miedo a los espacios cerrados pequeños?

Como ocurre con la mayoría de nuestros miedos, la claustrofobia también tiene sus raíces en nuestras experiencias infantiles.

Podría deberse a esa vez en la que estuviste atrapado en un ascensor durante una hora. O tal vez el acoso que enfrentó cuando era niño. También podrías haber heredado el miedo de tus padres.

También se dice que el miedo a los espacios pequeños ha sido una fobia evolutiva, desarrollada debido a nuestras necesidades instintivas.

Otra explicación es que las personas con un sentido espacial distorsionado tienen más probabilidades de desarrollar claustrofobia. Esta distorsión espacial puede afectar la forma en que perciben el espacio que los rodea. Las personas con trastornos de ansiedad o pánico también son más propensas a desarrollar claustrofobia.

La experiencia traumática hace que uno se sienta tan asfixiado que empieza a asociarla con la sensación física de estar asfixiado. Varios de estos escenarios podrían haber afectado su forma de ver los espacios confinados. El espacio físico o la memoria del evento, cualquiera que sea la causa, puede arraigarse tan profundamente en la mente que no se puede eliminar incluso después de muchos años.

Este miedo puede crear problemas en su vida diaria y dificultarle la vida a usted y a los miembros de su familia.

 

Claustrofobia Significado

El término claustrofobia proviene de “claustrum”, que significa “espacio cerrado”, y “fobia”, que significa miedo. El significado de claustrofobia es mucho más complejo y no puede definirse simplemente como un miedo a los espacios cerrados. Esta fobia no tiene nada que ver con el espacio en sí. Es más una respuesta condicionada a estar en ese espacio.

El miedo también es un efecto de una disfunción en la amígdala que afecta la respuesta de miedo en una persona. Las personas con claustrofobia imaginarán el peor de los casos y tendrán algo similar a un ataque de pánico. La situación no los hace entrar en pánico de inmediato, pero la situación imaginada sí.

La claustrofobia es un miedo a las situaciones . Una situación que hace que uno se sienta fuera de control y sofocado, como si estuviera atragantado o incapaz de escapar.

De todas las fobias, la claustrofobia ocupa el puesto número siete en términos de cuán común es.

Diferentes personas pueden experimentar diferentes tipos de claustrofobia. Algunos pueden sentirse asfixiados en una habitación sin ventanas, mientras que otros sienten lo mismo en un espacio lleno de gente. Como persona con claustrofobia, siempre eres consciente del espacio en el que te encuentras y tratas de evitar a toda costa entrar en espacios confinados, como un ascensor, un avión, un túnel, una cueva o incluso un baño público.

 

Síntomas de la claustrofobia

Una persona con claustrofobia puede experimentar diversos síntomas físicos y psicológicos. A veces, el miedo surge del pensamiento mismo y los síntomas psicológicos pronto se convierten en síntomas físicos.

Síntomas físicos

  • Incapaz de respirar o sensación de ahogo
  • Náuseas o malestar
  • Hiperventilación
  • Aumento de la frecuencia cardíaca
  • Temblando o temblando
  • Transpiración
  • Sensación de mareo o desmayo

Síntomas Psicológicos

  • Ansiedad extrema en habitaciones sin ventanas
  • Pensamientos de asfixia
  • Pensamientos de huir o escapar
  • Pensamientos de ser enterrado vivo

 
Las personas con claustrofobia pueden experimentar uno o más de estos síntomas. Estos síntomas pueden desencadenarse mientras la persona está presente en tales situaciones o incluso por el mero pensamiento de la posibilidad de tales situaciones.

 

¿Cómo lidiar con la claustrofobia?

La claustrofobia es un miedo irracional y muchas personas pueden tener solo síntomas leves que pueden controlarse. Pero para aquellos que están sufriendo un caso de síntomas extremos que obstruyen su forma de vida, puede ser el momento de hablar con un profesional.

Recuerde, el mejor tratamiento es el que aborda la causa raíz de su fobia y no solo oculta los síntomas.

 

Autoayuda: ¿qué puede hacer para ayudarse a sí mismo?

Ayudarse a sí mismo puede parecer una tarea imposible, pero intentarlo no puede desperdiciarse. Comprender la naturaleza de su miedo puede ayudarlo a comprenderlo mejor, lo que le ayudará a encontrar una manera de lidiar con él.

Aprende a observarte a ti mismo . ¿ Cuándo fue la primera vez que te diste cuenta del miedo? ¿Qué tan racional es? ¿La amenaza es real o solo percibida?

Comience con pensamientos que sean fáciles de abordar y luego pase a las preguntas más difíciles. La autoayuda es tan difícil como exitosa.

Como tiene una mejor comprensión de sus experiencias, recuérdese repetidamente que su miedo no es real. Observa las situaciones que te provocan miedo y date cuenta de lo improbable que es que sucedan.

Trate de pasar por las situaciones que le provocan miedo . Intenta hablar contigo mismo durante la actividad. Haga esto varias veces para acostumbrarse a la forma de pensar y a la actividad en sí. La naturaleza repetitiva de un acto lo hace menos desalentador y cuanto más salgas sano y salvo de tales situaciones, más empezarás a verlo racionalmente.

Practica técnicas de relajación. Trate de contar números mientras respira profundamente. Esto ayuda a cambiar su enfoque del miedo y mantiene su mente ocupada. Haga esto cada vez que el miedo se sienta demasiado abrumador.
 

 

Ayuda profesional para abordar el miedo a los espacios pequeños

La psicoterapia es la más efectiva aquí. El terapeuta intentará buscar formas en las que pueda lidiar con los síntomas para superar lentamente el miedo.

El tratamiento más popular utilizado es la Terapia Cognitiva Conductual (TCC). Bajo la TCC, el terapeuta usa una variedad de técnicas para ayudarlo a abordar los pensamientos negativos, analizar las creencias y los comportamientos irracionales y encontrar alternativas saludables para superar el miedo.

Otra técnica utilizada se llama terapia de exposición. Aquí, la persona se somete a una situación que induce miedo, pero que no es peligrosa, para ayudarla a enfrentar sus miedos en un entorno seguro.

Otros métodos menos drásticos hacen uso de técnicas de relajación que enseñan a la persona a calmarse y pensar racionalmente cuando surgen situaciones que le provocan miedo.

Todos los tratamientos mencionados anteriormente funcionan para desarrollar la racionalidad en torno al miedo. La solución es simple pero no se aplica a todos por igual. Un profesional de la salud mental tendrá que encontrar formas únicas de ayudar a resolver el mecanismo del miedo de un individuo. Después de todo, el miedo puede ser común, pero la causa principal no lo es.

 

Aprendiendo a hacer frente a la claustrofobia

Es importante que comprenda que estas técnicas, aunque efectivas, no brindan una solución garantizada. Su miedo puede seguir regresando incluso después de la terapia. Sin embargo, las técnicas que aprendas te ayudarán a lidiar con la situación sin entrar en pánico. No vaya a la terapia pensando que es una ruta directa con resultados instantáneos. Es la naturaleza de su miedo y su causa raíz lo que determinará qué tan rápido y efectivamente lo supere.

Lo más importante es estar rodeado de personas que reafirmen su creencia en superar su claustrofobia. La familia y los amigos son un gran apoyo cuando se trata de cambiar los patrones de pensamiento de uno.

Hacer el esfuerzo de controlar sus síntomas, intentar la autoayuda o ver a un terapeuta son señales de que está trabajando en ello. Ten en cuenta que no estás solo, muchas personas alrededor del mundo tienen algún tipo de miedo. Mientras estés tratando de superarlo, lo estás haciendo bien.

 

La mejor parte es cuando empiezas a usar estas técnicas y notas un ligero cambio en tu respuesta a las mismas situaciones. El miedo ya no parece tan desalentador. Estás poco a poco acostumbrándote a la idea de una vida sin miedo a los espacios cerrados. ¡Y qué vida tan maravillosa es esa!

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