Hedonofobia – Miedo a experimentar placer

¿Se siente culpable por ser feliz? Puede parecer insólito, pero hay quienes se sienten intolerantes con la felicidad. Evitan el flujo de buenos sentimientos por miedo a las consecuencias.

A algunos incluso les preocupa que experimentar la alegría o la emoción pueda provocar dolor. Practican el autocastigo por sentir lo que los humanos se esfuerzan por sentir: placer.

Si esto le suena a usted, es posible que padezca una enfermedad llamada hedonofobia, o un miedo extremo e inusual al placer.

La hedonofobia aparece de diferentes maneras en cada persona. Algunos de los que padecen hedonofobia se preocupan estrictamente por ellos mismos. Otros pueden preocuparse por sí mismos en comparación con el resto del mundo.

Si reciben un ascenso o compran una casa nueva, no pueden sentir la emoción. En su lugar, se sienten culpables por conseguir lo bueno cuando otros lo están pasando mal. Puede que incluso se hayan resignado a pensar que ser feliz cuando el resto del mundo está sufriendo es… bueno, egoísta. . bueno, egoísta.

¿Sientes que estás haciendo algo malo al disfrutar de la vida? ¿Le da miedo la felicidad o le asusta la idea de participar en actividades que podrían proporcionarle placer? Si es así, siga leyendo para saber qué es la hedonofobia y qué puede hacer para dejar de huir de la felicidad.

¿Qué es la hedonofobia?

La hedonofobia es el miedo extremo, ilógico y poco práctico a experimentar placer. Se trata de una disfunción del comportamiento que priva a quien la padece incluso de las más simples buenas sensaciones.

Este trastorno mental puede haber surgido como resultado de un trauma infantil o de una disposición por defecto a la culpa y la ansiedad injustificadas.

Crecer rodeado de personas con un hedonismo desenfrenado también podría provocar la Hedonofobia en un niño. En este caso, los que padecen la fobia se sienten opuestos al placer extremo y lo aborrecen.

Las personas con Hedonofobia sienten que, por muy felices que sean, algo o alguien vendrá y arrastrará la alfombra bajo sus pies. En consecuencia, creen que lo mejor es evitar por completo los placeres.

En un mundo en el que la «búsqueda de la felicidad» es un ideal popular, tener la reacción contraria puede parecer absurdo. Los afectados por la hedonofobia son muy conscientes de ello. Saben que no están actuando con normalidad y que se están perdiendo muchas cosas, e incluso pueden admitir que preferirían no seguir así.

Pero al igual que en otros casos de fobia, las personas con hedonofobia se sienten impotentes ante su enfermedad. La mente tiene el poder, y están convencidos de que hay peligro en sentir felicidad, excitación o placer. También tienden a desarrollar una reacción natural de lucha o huida hacia cualquiera de estas cosas.

Cuando es grave, la hedonofobia también puede tener efectos graves en la calidad de vida de la persona.

Síntomas de la hedonofobia/miedo a experimentar placer

Al igual que otras fobias, la hedonofobia se manifiesta con varios síntomas fisiológicos y psicológicos. Estos síntomas incluyen:

  • Estreñimiento crónico
  • Depresión
  • Insomnio
  • Ansiedad
  • Ansiedad aprensiva
  • Náuseas
  • Diarrea
  • Hipertensión
  • Cambios de humor
  • Melancolía persistente
  • Ataques de pánico
  • Sensación de entumecimiento
  • Hiperventilación
  • Pesimismo
  • Nerviosismo
  • Migrañas
  • Aislamiento social
  • Falta de adrenalina
  • Problemas respiratorios
  • Enfermedades del corazón
  • Sudoración excesiva
  • Culpabilidad

Cómo superar la hedonofobia/el miedo a experimentar placer

Hay muchas razones por las que puede estar experimentando un miedo al placer. El primer paso es afrontar el problema desde el origen. Identifica, si es el caso, qué experiencias, traumas o decepciones durante tu crecimiento te han llevado a creer que el placer, en cualquiera de sus formas, es perjudicial. Esta identificación es el primer paso en tu viaje de curación, y si puedes desentrañar la razón que hay detrás de tu ansiedad y trauma, con la ayuda adecuada, podrás encontrar la manera de detenerlo.

Otra forma de ayudarse a sí mismo a controlar los síntomas es mediante el ejercicio, que es una forma probada de aliviar el estrés. No es necesario que haga un ejercicio riguroso, sino que basta con sesiones aeróbicas ligeras y constantes. El ejercicio le ayuda a liberar las hormonas del bienestar del cuerpo que añaden un nuevo nivel de positividad a su día.

Practicar yoga y otras actividades de meditación también puede ayudarle a olvidarse de los factores desencadenantes y a centrarse en pensamientos y experiencias más relajantes. El yoga es una actividad que requiere la concentración tanto del cuerpo como de la mente. Implica varias posturas que ayudan a estirar la elasticidad del cuerpo, así como prácticas de respiración controlada para lograr una mejor forma y menos episodios de estrés.

Incorporar la meditación y la relajación a tu rutina de autoayuda puede hacer maravillas con tus crecientes síntomas de salud crónicos, como la hipertensión, las migrañas y las enfermedades cardíacas, todas ellas causadas por la fobia.

Aumenta tu capacidad de estar más atento y presente en el momento, algo que pierdes cuando eres propenso al pánico y la ansiedad. Visualizarte a ti mismo de forma positiva experimentando placer es otra cosa que puedes añadir a tu meditación. Esto puede ayudarte a sobrellevar mejor los síntomas durante el tratamiento y la terapia.

Esto nos lleva al aspecto más importante de tu viaje de autoayuda, que es conseguir la ayuda de un profesional para los tratamientos. El tratamiento para este tipo de fobias puede ser de diferentes formas, desde a corto plazo hasta a largo plazo. Pero conseguir que un profesional se involucre y se comprometa con el proceso es un paso esencial para superar su fobia.

Tratamiento para la hedonofobia

Terapia cognitivo-conductual

Este es el tratamiento más popular utilizado para este tipo de trastornos. Consiste en reorientar la mente del paciente para que cuestione los pensamientos perjudiciales y tóxicos sobre el placer y los sustituya por puntos de vista más equilibrados, realistas y prácticos. A las personas con Hedonofobia se les enseña a ver que las reacciones no se corresponden en absoluto con el desencadenante. Entonces se les dota de las herramientas mentales necesarias para corregir su pensamiento y superar los síntomas extremos.

Terapia conductual dialéctica

Se trata de una estrategia a largo plazo que incluye lecciones como la media sonrisa, la meditación de atención plena y el afrontamiento anticipado. Es un procedimiento que se utiliza para dotar a los pacientes de mecanismos de afrontamiento saludables para manejar adecuadamente sus síntomas y navegar por situaciones desencadenantes de la vida real. La TDC suele utilizarse en pacientes con trastornos de la personalidad, pero también ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de otras formas de trastornos y fobias, incluida la hedonofobia. Se trata de un procedimiento a largo plazo con beneficios aún más duraderos para el paciente.

Terapia de exposición

Se trata de un procedimiento terapéutico que consiste en exponer de forma gradual y consciente a los pacientes a la fuente del desencadenante. El objetivo es ayudarles a acostumbrarse a su objeto de miedo hasta que se desensibilicen hacia él. La exposición al objeto del miedo se realiza primero en un entorno controlado por el terapeuta hasta que el paciente sea capaz de enfrentarse a sus miedos en situaciones de la vida real.

Hipnoterapia

Se trata de una forma de procedimiento de medicina alternativa conocida como hipnosis. El hipnoterapeuta coloca a los pacientes en un estado mental subconsciente mediante la relajación guiada y la concentración intensa. Mientras se encuentra en este estado subconsciente, el hipnoterapeuta administra un procedimiento conocido como «sugestión posthipnótica». Se refiere simplemente al hecho de que, como el cerebro está calmado, está más abierto a recibir sugerencias o, mejor dicho, puede ser «engañado» para que crea ciertas cosas.

En el caso de un enfermo de hedonofobia, el terapeuta puede decirle al paciente lo mucho que le gusta divertirse, todas las actividades placenteras de las que se puede disfrutar sin miedo ni daño. Incluso puede convencer al paciente, en su estado mental onírico, de que su fobia ya es cosa del pasado y que a partir de ahora puede empezar a disfrutar o experimentar el placer.

Con ello, adquieren una sensación de confianza que les permite enfrentarse a sus desencadenantes incluso cuando sus mentes salen del subconsciente.

Todo el mundo merece apreciar sus triunfos, experimentar la diversión y abrazar todos los pequeños placeres de la vida. A estas alturas, debes ser consciente de cómo la hedonofobia te ha robado calidad de vida, haciéndote sentir indefenso ante los simples placeres de la vida. Inculcar los consejos de autoayuda anteriores en su estilo de vida, junto con las terapias prescritas por los profesionales, le ayudará a emprender un camino diferente y más satisfactorio.