Nictofobia – Miedo a la noche y la oscuridad

¿La idea de quedarse atrapado en el bosque por la noche le hace sudar y entrar en pánico? ¿Elegirías quedarte en casa en lugar de vivir una gran aventura de acampada con tus amigos, porque la idea de un bosque oscuro te pone enfermo? Si la respuesta es afirmativa, es posible que tengas nictofobia.

Los bosques pueden ser lugares mágicos, aunque intimidantes por la noche. ¿Quién sabe lo que hay dentro, verdad? Y nuestra mente tiende a vagar hacia lo desconocido: el misterio, los monstruos y quién sabe qué tipo de criaturas que pueden refugiarse en esos bosques. Emociones como el miedo y el asombro ante algo que no acabamos de entender son completamente naturales. Pero lo que sientes es mucho más.

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Quizá no puedas explicar el terror que te invade cuando la gente habla de los bosques. La mera idea de estar solo en el bosque es suficiente para que tu imaginación se dispare. No puedes dejar de pensar en los peligros y el elemento desconocido. Acabas excusándote de los picnics en los bosques estatales, suplicando que no se te permita ir de excursión durante la noche o inventando planes para evitar caminar por el bosque.

Tener miedo a los bosques es natural, pero tener un miedo extremo a la fobia a los bosques es una cuestión totalmente diferente. Pero puedes superar este miedo. Hay muchos métodos probados que pueden aliviar lentamente tu pánico hasta que sientas que puedes controlarlo.

¿Qué causa el miedo a la noche o la oscuridad (nictofobia)?

Tu miedo a las zonas oscuras y arboladas o a los bosques por la noche tiene su origen en algo. Por un lado, los bosques son tenebrosos, misteriosos y, sí, generalmente aterradores. Esto los convierte en un escenario perfecto para las películas de terror en las que la gente tiende a perderse. Al final, algo desconocido les persigue. ¿Recuerdas el Proyecto de la Bruja de Blair?

Los bosques se han convertido en sinónimo de un escenario de supervivencia en el que pasar la noche puede convertirse en una situación de vida o muerte.

Teniendo en cuenta que los bosques oscuros se han convertido en un escenario sangriento para la muerte, el asesinato y las tramas elementales, los cineastas han empezado a sacar provecho del misterio natural de los bosques. Por ejemplo, Sleepy Hollow. Cuanto más aterradora sea la película, mayor será tu aversión al bosque.

O quizás tu miedo al bosque haya surgido de cuentos de hadas como «Hansel y Gretel». Tal vez fuera «Caperucita Roja». Desde la infancia, los cuentos han retratado los bosques oscuros como si estuvieran impregnados de peligros desconocidos e inexplicables. ¿Quién podría culparte por temer a los bosques?

Todo lo que hay que saber sobre la nictofobia

No querer entrar en el bosque, especialmente de noche, es comprensible. Pero tener un miedo total a la noche es una historia completamente diferente. Este nivel de miedo va más allá de lo normal y debe tomarse en serio.

Nyctohylophobia, que significa miedo a los lugares oscuros y boscosos o miedo al bosque por la noche, viene de la palabra griega nycto, que significa «noche», e hylo, que significa «bosques».

Este miedo está estrechamente relacionado con la hilofobia, o el miedo a los bosques independientemente de la hora del día. Otras fobias, como la nictofobia (miedo a la oscuridad), la tanatofobia (miedo a la muerte) y la autofobia (miedo a estar solo), pueden desencadenar la nictofobia.

Sorprendentemente, no estás solo. Mucha gente tiene nictofobia. Según una encuesta, el 18% de los encuestados admitió tener miedo a las zonas boscosas oscuras y desconocidas, mientras que el 41% preferiría estar en cualquier sitio que en el bosque solo. La investigación también muestra que la fobia es más común en las mujeres.

Aunque este miedo no es algo con lo que haya que lidiar a diario, la idea o la visión de un bosque oscuro, probablemente en una película o en la televisión, puede provocar ansiedad e incluso un ataque de pánico.

Síntomas de la nictofobia

Ahora que conoce la mayoría de los datos sobre la nictofobia, el siguiente paso es conocer los síntomas.

A continuación se indican los síntomas físicos y psicológicos que puede experimentar si tiene nictofobia. Es posible que sólo muestres uno o dos de estos síntomas. Pero también existe la posibilidad de que experimentes muchos de ellos.

Síntomas físicos

  • Hiperventilación, palpitaciones y respiración superficial y rápida
  • Boca seca
  • Manos sudorosas
  • Sudoración excesiva
  • Presión arterial más alta
  • Náuseas
  • Dolor de cabeza y mareos
  • Malestar gastrointestinal

Síntomas psicológicos

  • Sube el nivel de ansiedad
  • Ataques de pánico
  • Deseo de correr, esconderse e incluso gritar o llorar
  • Evitar ver películas que muestren zonas boscosas y bosques
  • Evitar actividades como el senderismo, los picnics, el trekking y las noches en cabañas en el bosque
  • Miedo constante a perderse y estar solo en el bosque
  • Pensamientos incontrolables de ser atacado en el bosque

¿Cómo se afronta la nictofobia?

Cuando el miedo aflora, sabes que no puedes controlar tu reacción. Al final del episodio, acabas sintiéndote avergonzado y cansado física y emocionalmente. Si tu miedo al bosque está afectando a tu calidad de vida y las relaciones sociales están en peligro, el siguiente paso es buscar ayuda.

Aunque no existe una metodología específica para curar la fobia, hay muchas opciones de tratamiento que puedes explorar y probar.

¿Cómo superar la nictofobia?

Si se siente un poco nervioso al hablar de sus miedos con un desconocido, pruebe primero los métodos de autoayuda. Después de todo, cualquier fobia es una batalla interior. Tienes una buena idea de lo que la desencadena, cómo te afecta y cómo te hace sentir después.

Puedes empezar con técnicas generales de autoayuda que te ayuden a controlar y eventualmente aliviar tu miedo. Puedes empezar a aprender y practicar métodos de respiración profunda y hacer algo de meditación para dirigir tu mente hacia la calma y la relajación. Rodéate de positividad y tranquilidad cuando empieces a sentirte ansioso. Si estás abierto a ello, puedes incluso probar el yoga.

La siguiente recomendación de autoayuda puede ser un poco más difícil, pero crear una visualización positiva de un bosque puede ayudarte. Reformula tu representación mental y visual de los bosques. Míralo como un lugar de serenidad donde puedes disfrutar de la riqueza de la Tierra de forma natural. Mira fotos de bosques, de los agradables, en los que los árboles toman el sol dorado sobre un fondo de cielos despejados.

Tratamiento para la nictofobia

Como refuerzo a las técnicas de autoayuda que has adaptado, hablar con un terapeuta profesional también puede suponer una gran diferencia. Aquí tienes algunos tratamientos que podría proponerte tu terapeuta.

Terapia de exposición

Se trata de un tratamiento habitual para las personas que sufren fobias. El principio de esta terapia es «cuanto más te expongas al objeto de tu miedo, menos te asustará». Con este tipo de tratamiento, espera que tu terapeuta te muestre imágenes de bosques y zonas oscuras y arboladas. Con el tiempo, se pasa a ver vídeos cortos de los mismos. Se trata de un proceso largo, pero está demostrado que desensibiliza tu miedo hasta que un día puedas estar de pie en un bosque, tranquilo y sereno, listo para la puesta de sol.

Hipnoterapia

En casos graves, conocer la raíz de su miedo puede proporcionar respuestas y el enfoque de tratamiento correcto. Esta forma de tratamiento ha ayudado a los adultos a obtener resultados positivos.

Medicación

Esta es su última línea de defensa si todo lo demás falla. Los medicamentos que se le recetan no pretenden curar la fobia en sí, sino más bien domar la ansiedad y la tensión que siente. Sin embargo, considérelo como la última opción, ya que tomar medicamentos puede provocar efectos secundarios.

Otros tratamientos que puede sugerirle su terapeuta para ayudarle a superar la nictofobia son la terapia cognitiva conductual (TCC), la terapia dialéctica conductual (TDC), la reducción del estrés basada en la atención plena y la programación neurolingüística.

Aprender a lidiar con la Nyctohylophobia

Es posible que todas las técnicas y metodologías recomendadas no te curen del miedo al bosque, pero pueden ayudarte a controlar mejor cuando el pánico comienza. Puedes mejorar la forma de gestionar tu ansiedad y no permitir que te controle.

Una vez más, cabe destacar que es natural tener miedo a los bosques oscuros por la noche. Pero tener ese miedo ilógico al bosque puede perjudicarte. Por eso tienes que encontrar el valor para enfrentarte a él.

Reducir tu aprensión puede ser más fácil si tienes un sistema de apoyo fuerte. Los familiares y amigos que entienden tu miedo estarán más que contentos de animarte.

Aprender a controlar el miedo ya es un gran paso para superar la fobia. Tienes que desafiarte a ti mismo continuamente hasta que el miedo se reduzca al nivel de una ligera incomodidad.

Aprender a controlar tu miedo al bosque puede hacer que las vacaciones y las aventuras en carretera sean más agradables. Incluso puedes empezar una serie de blogs o documentales de tus noches en el bosque mientras desafías tus miedos.