Pediofobia – El miedo a las muñecas

El miedo excesivo a las muñecas no es un juego de niños

¿Alguna vez entró en una habitación y luego salió corriendo porque vio una muñeca? Antes de visitar a tu abuela, ¿esconde su colección de muñecas por tu miedo a las muñecas? ¿Te congelas frente a las tiendas de juguetes e imaginas a todas las muñecas arrancando sus empaques y marchando hacia ti?

Para ti, las muñecas no son divertidas, son horribles. ¿Cómo podrían ser menos después de ver a Annabelle o Chucky en Child’s Play ?

Si simplemente leer los nombres de esas infames muñecas te provoca escalofríos, es posible que tengas un miedo excesivo a las muñecas. ¿Alguna vez te preocupa que una muñeca enloquecida esté justo detrás de ti? ¿Te atormentan las pesadillas de las muñecas malvadas cuando te metes en la cama? Si es así, es posible que tengas pediofobia o fobia a las muñecas.

¿Qué es la pediofobia?

Pediophobia significa el miedo a las muñecas. Se clasifica como una ‘fobia específica’. Encaja bajo la automatonofobia, que es el miedo a las figuras humanoides. Esta fobia incluye a las personas que tienen miedo de todas las muñecas y juguetes de peluche o aquellas que solo temen a un tipo específico de muñeca . También incluye a personas que temen objetos realistas como marionetas , figuras de cera y animatrónicos. Si bien las muñecas inanimadas no representan una amenaza, a la mayoría de los pediófobos les aterrorizan las muñecas que hablan o se mueven. Las muñecas de porcelana anticuadas también son desencadenantes de esta fobia debido a su parecido con los humanos.

La pediofobia es un trastorno de ansiedad que, si no se trata, continúa desde la niñez hasta la edad adulta.

¿Qué causa la pediofobia?

El miedo a menudo proviene de amenazas reales, pero también puede originarse de peligros percibidos. Si la vista de una muñeca te pone la piel de gallina, entonces no estás solo. Piense en las diversas películas y series de televisión populares, o programas que presentan juguetes para niños. La mayoría de estos juguetes se representan como recipientes para los malos espíritus. No es de extrañar que muchos de nosotros nos estremezcamos al ver muñecas.

Pero, ¿qué pasa si nunca has visto estas películas de terror y todavía tienes miedo a las muñecas? Los estudios han demostrado que la mayoría de los miedos son comportamientos aprendidos. Eso significa que el fóbico no ha tenido ningún encuentro aterrador con el objeto o situación que desencadena el miedo. Tal vez desarrolló pediofobia, porque alguien en su familia tuvo una reacción extrema a las muñecas.

Los muñecos de ventrílocuo, o maniquíes, como se les llama, son otra fuente de miedo para muchos. Algunas personas sufren de miedo a este estilo de muñeca debido a sus ojos saltones y su apariencia más humana. Es posible que esta fobia no se desarrolle debido a ningún trauma o experiencia pasada; es solo la apariencia y la semejanza lo que alimenta el miedo.

¿Cuáles son los síntomas de la pediofobia?

Para las personas con fobia a las muñecas, ver o pensar en muñecas puede causar los siguientes síntomas:

Síntomas físicos

  • Dolor en el pecho
  • Transpiración
  • dificultad para respirar
  • Ritmo cardíaco elevado
  • Náusea
  • Boca seca
  • Sentirse ahogado
  • Gritando o llorando
  • Temblor o escalofríos

Síntomas Psicológicos

  • Ataques de pánico
  • Sueños aterradores con muñecas
  • Angustia mental que causa agresión o violencia.

¿Qué métodos de autoayuda puede usar?

¿Te preguntas cómo superar el miedo a las muñecas? Si su miedo no es extremo, es posible que pueda contenerlo con métodos comprobados de autoayuda. La próxima vez que se congele frente a una tienda de juguetes, por ejemplo, dígase a sí mismo que no está en peligro y que las muñecas adentro son solo juguetes. Visualízate caminando frente a la tienda y luego da un paso a la vez hasta que hayas pasado la tienda.

Eventualmente, reemplazará el miedo y el pánico que le adormecen la mente con una reacción menos severa como consternación, inquietud o un temor leve.

Aquí hay algunos pasos más que puede tomar para ayudar con el miedo que siente si se encuentra con una muñeca:

Apoyo social

Tener a alguien con quien hablar siempre ayuda. Tu amigo puede incluso sostener tu mano mientras pasas frente a una tienda de juguetes, por ejemplo. Eso podría ayudarte a manejar tu miedo.

Consciencia

Si bien no siempre puedes determinar cuándo te abrumarán ciertas emociones, practicar la atención plena puede ayudarte a controlarlas.

Técnicas de manejo del estrés

Los métodos o técnicas probados, como la respiración profunda, la relajación muscular y la visualización, también pueden ayudar en su capacidad para manejar un encuentro estresante.

Pon tu salud primero

Comer bien, descansar lo suficiente y hacer ejercicio regularmente tiene beneficios más allá de dotarnos de cuerpos delgados o musculosos. Estos también son cruciales para una mente sana.

¿Qué ayuda profesional puede obtener?

Se sabe que las fobias debilitan a las personas si no se tratan. La evasión es un enfoque curita. No es una solución. Incluso si las muñecas no aparecen en tu vida diaria y dejas de ir a los centros comerciales con tiendas de juguetes, es posible que te encuentres pensando obsesivamente y preocupándote por las muñecas y cómo evitarlas. Cuando el miedo interfiere con tu vida hasta tal punto, es hora de recibir tratamiento para la pediofobia.

Las fobias y el miedo excesivo son tratables. Las siguientes terapias han mostrado altas tasas de éxito para todo tipo de fobias, incluida la pediofobia.

Psicoterapia

Hablar con un psicólogo o psiquiatra y hablar sobre su fobia puede ayudarlo a identificar qué la causó y cómo llegó a una etapa tan intensa y paralizante. Con el tiempo, el asesoramiento le ayudará a restaurar su sentido de control sobre sus sentimientos, reacciones y comportamiento.

Terapia conductual cognitiva (TCC)

Las técnicas de la Terapia Cognitiva Conductual (CBT, por sus siglas en inglés) han funcionado de maravilla con las personas que tienen fobias. Los terapeutas capacitados trabajan codo a codo con los pacientes para ayudarlos a enfrentar sus miedos. Una de las mejores maneras de cambiar los comportamientos hacia los objetos que provocan miedo es reemplazar los pensamientos negativos por positivos. También aprenderá técnicas de relajación y, con un poco de práctica, las usará con mayor éxito cada vez que su ansiedad estalle.

Desensibilización sistemática

En esta forma de terapia, los pacientes son expuestos gradualmente a objetos que temen, en este caso, muñecos. Tal exposición en un ambiente seguro ayudará a elevar sus niveles de tolerancia y le brindará oportunidades para practicar sus nuevas habilidades.

Si su fobia es grave, su terapeuta puede sugerirle medicamentos en paralelo con su terapia. Una vez que su miedo alcanza un nivel más manejable, puede comenzar a superarlo y recuperar el control de su vida.

Terapias Familiares

En esta forma de terapia, se brinda asesoramiento a los familiares del paciente. Se enseñan a los padres ejercicios muy ligeros y terapias que se pueden implementar en casa, junto con consejos para lidiar con los miedos de los niños.

Terapias Virtuales

Este método de terapia implica el uso de técnicas de realidad virtual para facilitar la interacción entre un paciente y las muñecas. Esta se considera la forma más moderna de tratar las fobias.

¿Qué más puedes hacer para manejar la pediofobia?

¿Aún te preguntas cómo superar la pediofobia? Cuando desafíes tus miedos, el estrés que sientes al manejarlo la próxima vez disminuirá. Por eso es recomendable enfrentar el miedo en lugar de esconderse de él.

Sé curioso acerca de tus miedos. Trate de examinar qué le asusta y por qué. Al considerar el miedo como algo para explorar en lugar de un trauma, puede cambiar su percepción y su reacción.

Adopta la meditación como una rutina diaria. Siéntese tranquilamente con los ojos cerrados e intente sentir su entorno. Esto también te ayudará a controlar tu mente cuando se desencadene tu miedo.

Línea de fondo

La pediofobia no es simplemente un sentimiento espeluznante general cuando te encuentras con una muñeca. Es un miedo persistente, excesivo y significativamente angustioso a la fobia a las muñecas. Pero puedes estar libre de eso. Puedes recuperar el control de tu vida. Simplemente busque la ayuda disponible y habrá dado el primer paso hacia la recuperación.

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