Pseudodisfagia – El miedo a atragantarse o a la asfixia

¿Se siente nervioso al comer porque teme atragantarse? ¿Sólo come alimentos blandos porque teme que los sólidos puedan quedar atrapados en su tráquea? ¿Se salta comidas y pierde peso porque tiene miedo a comer? Si es así, es posible que sufra un miedo excesivo a atragantarse.

El miedo a atragantarse es algo normal cuando se come. Sin embargo, si no come en absoluto o el miedo está causando otros problemas de salud, es posible que necesite buscar ayuda. El primer paso es conocer el miedo. El mero hecho de comprenderlo le ayudará a llevar una vida más feliz y saludable disfrutando de una serie de alimentos deliciosos.

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¿Qué es la pseudodisfagia o miedo a la asfixia?

El miedo a atragantarse también se conoce como pseudodisfagia o sitofobia. Los nombres provienen de las palabras griegas phagein, que significa «comer», sito que significa «comida» y phobos que significa «miedo». El miedo a atragantarse puede hacer que una persona tenga miedo a tragar.

El miedo en sí es un temor irracional o antinatural a atragantarse, morir o enfermar al intentar comer alimentos sólidos. La gravedad del miedo puede consistir en que sólo se puedan comer pequeños trozos de comida con un líquido, en que sólo se puedan beber líquidos o en la incapacidad de tragar medicamentos. Con esta fobia, la persona puede tener una gran pérdida de peso o la reducción de vitaminas y minerales necesarios, lo que puede llevar a condiciones devastadoras que interfieren en su vida diaria.

El miedo a atragantarse es un trastorno poco frecuente que se da con más frecuencia en mujeres de tan solo cinco años y hasta los 78 años.

Causas del miedo a la asfixia o atragantamiento

En la mayoría de los casos, las fobias pueden estar relacionadas con una experiencia en la infancia. La pseudodisfagia puede estar causada por una reacción que se produjo durante una época anterior en la que tragar alimentos hizo que la persona se atragantara, tuviera arcadas o incluso mostrara una reacción facial vergonzosa que le causara vergüenza. Una vez iniciada la reacción, el cerebro entraba automáticamente en modo de defensa. Por lo tanto, al comer o tragar, el cerebro puede reaccionar de la misma manera, que sería cerrar el esófago, por lo que la comida no se puede tragar.

Por otro lado, algunas investigaciones asocian el miedo al atragantamiento con una elevada ansiedad u otros trastornos psiquiátricos como la agorafobia o la depresión. La razón por la que estos trastornos podrían ser la causa es que la tensión y la ansiedad pueden provocar la sensación de un nudo en la garganta debido a la constricción de los músculos de la garganta. Cuando uno se pone muy ansioso, es posible que no pueda tragar en absoluto, lo que provoca más miedo.

Síntomas de la pseudodisfagia

Existen síntomas de pseudodisfagia tanto físicos como psicológicos.

Los síntomas físicos incluyen:

  • Evitar los alimentos duros o masticables
  • Evitar tragar píldoras o pastillas
  • Movimiento inusual de la lengua
  • Sensación de presión en la garganta
  • Mareos
  • Dificultad para respirar
  • Ritmo cardíaco acelerado
  • No quiere comer delante de los demás

Síntomas psicológicos del miedo a la asfixia

  • Pensamientos de muerte
  • Pensamientos de vergüenza
  • Pesadillas de atragantamiento con diferentes tipos de alimentos
  • Ansiedad
  • Miedo a desmayarse
  • Ataques de pánico

Tratamientos para la pseudodisfagia

Aquí algunos de los tratamientos que puedes llevar a cabo por ti mismo/a, así como alternativas profesionales si se requieren:

Autoayuda

Los tratamientos de la pseudodisfagia pueden ser manejables en función de la gravedad de su miedo a atragantarse. Por ejemplo, masticar bien los alimentos. Cada bocado de comida puede ser masticado en pequeños trozos y luego tragado con un líquido.

Si tu miedo es grave, puedes comer alimentos como purés, comida para bebés y utilizar aparatos como procesadores de alimentos para crear alimentos saludables que se traguen fácilmente. La idea principal es asegurarse de mantener el peso adecuado y obtener la nutrición que el cuerpo necesita para mantenerse sano.

Aprenda estrategias de afrontamiento. Cuando te sientes a comer, mantén la calma. La ansiedad, el estrés o la tensión pueden desencadenar la sensación de ahogo.

Meditación

La meditación también puede ayudar a reducir la ansiedad y el estrés, que también pueden desencadenar la sensación de ahogo. Ver la televisión o escuchar música también ha sido útil para algunas personas con pseudodisfagia. Les ayuda a mantener la calma y a disfrutar de una comida sin intensidad añadida al tragar.

Ayuda profesional

Si su miedo a atragantarse está interfiriendo en su vida, como la pérdida excesiva de peso que puede estar causando otros problemas de salud, es posible que desee buscar ayuda profesional.

La ayuda profesional está disponible en forma de terapia cognitivo-conductual e hipnoterapia.

Terapia cognitivo-conductual

La terapia cognitivo-conductual suele ofrecerse a personas con trastornos de ansiedad o depresión. El objetivo principal de este tipo de terapia para la pseudodisfagia es aprender a afrontar el miedo y la irracionalidad del mismo. Una vez que pueda analizar el miedo, aprenderá qué herramientas le ayudarán a enfrentarse a los pensamientos que provocan la sensación de ahogo. Esto, a su vez, reducirá los síntomas.

Hipnoterapia

La hipnoterapia también ha demostrado tener éxito, especialmente en el caso de los adolescentes que han perdido una gran cantidad de peso. Una niña de 13 años recibió sesiones de hipnosis, empezó a ganar peso y dejó de tener miedo a tragar.

Medicamentos

Según la gravedad de sus síntomas, su terapeuta puede prescribirle medicamentos. Los medicamentos no le aliviarán del miedo a la asfixia, pero pueden proporcionarle cierto alivio de los síntomas.

Si el miedo a la asfixia provoca ataques de pánico, se recetan medicamentos contra la ansiedad, como Xanax o Valium. En la mayoría de los casos, la medicación se toma en función de las necesidades o tres veces al día.

Si tiene depresión junto con la pseudodisfagia, su terapeuta puede recetarle antidepresivos. Algunos pacientes con ansiedad y depresión tienen éxito con medicamentos como Paxil, Lexapro y Zoloft.

Cómo evitar el miedo a la asfixia

Como padres, podemos ayudar a nuestros hijos a evitar el desarrollo del miedo a atragantarse cortando la comida en trozos pequeños. Esto ayudará a asegurar que no ocurran incidentes de asfixia en su juventud.

Poner la casa a prueba de niños es otra forma de minimizar el riesgo de que un niño se atragante. Eliminar los objetos pequeños que puedan tragarse y quedar atrapados en la tráquea contribuirá en gran medida a evitar el miedo a la asfixia en los niños.

Otra práctica clave para eliminar posibles incidentes de atragantamiento es permitir que los niños pequeños sólo jueguen con juguetes que sean apropiados para su edad. Los juguetes con piezas pequeñas pueden llegar a la boca del niño y tragarse.

Como adulto, para evitar el miedo al atragantamiento, no hable nunca con la boca llena. Para evitar el atragantamiento, mastique bien la comida y no se precipite al comer.

Cómo superar el miedo al atragantamiento

Si está intentando superar su miedo a atragantarse sin terapia, tendrá que recordar que comer es esencial para una vida sana. Si no está progresando y comienza a perder peso, entonces debe buscar ayuda profesional. Pueden surgir otros problemas de salud, como el trastorno de ingesta restrictiva de alimentos, si permites que el miedo a atragantarte controle tu vida.

Si cree que tiene problemas para tragar, le conviene hablar con su médico. El problema podría ser fisiológico y no de pseudodisfagia. Una vez que se descarte un problema fisiológico, podrá aprender formas de hacer frente a su ansiedad en relación con el miedo a atragantarse. Podrá aprender a disfrutar de nuevo de la comida cuando comprenda que el miedo es irracional.