Seplofobia – El miedo a la materia en descomposición

El miedo a la materia en descomposición se llama oficialmente seplofobia

¿Sabías que las botellas de vidrio pueden durar un millón de años, mientras que las bolsas de plástico y los vasos de espuma de poliestireno pueden durar para siempre? En cambio, los restos de la cocina tardan entre cinco días y un mes en descomponerse por completo, ¿tiene usted miedo a la materia en descomposición?

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La descomposición puede ser bastante asquerosa. La mayoría de la gente reacciona con asco y con el reflejo nauseoso al ver cualquier cosa podrida. Sin embargo, las personas con seplofobia tienen una reacción más intensa: puro terror.

La seplofobia hace que la persona tiemble de pánico al enfrentarse a su miedo a la materia en descomposición. ¿Te preguntas si es posible dominar tu miedo a la materia en descomposición? Descubra cómo manejar sus pensamientos y conocer este miedo.

¿Qué es la seplofobia?

La seplofobia es el miedo a la materia en descomposición. Se deriva del griego «sep», que significa «descomposición», y «phobos», que significa «miedo». La seplofobia también se denomina septofobia.

La seplofobia es una fobia específica, por lo que es un miedo dirigido a un determinado objeto o situación. Este miedo limita la vida diaria de la persona y puede afectar a su salud mental. ¿Odia tocar la tierra porque puede contener materia en descomposición? ¿Se pone a temblar con sólo pensar en algo podrido? Tal vez tenga un jardín pero no añada compost debido a esta fobia. Su extrema ansiedad puede llevarle incluso a un ataque de pánico.

¿Una fobia o asco?

Esas son las características de la seplofobia. No es de extrañar que los seplofóbicos tomen medidas extremas para asegurarse de no estar cerca de la materia en descomposición. Los seplofóbicos pueden preocuparse persistentemente por eventos futuros que impliquen materia en descomposición. Esto se denomina ansiedad anticipatoria. El enfermo también entra en modo de huida o lucha cuando se encuentra con materia en descomposición.

Cuando piensan en el pasado, pueden tener sentimientos intensos de ira, culpa, tristeza y dolor. La seplofobia puede hacer que la persona tenga tanto miedo a la materia en descomposición que recurra a comportamientos de evitación. En los casos graves, no sólo evitan las situaciones u objetos con la materia en descomposición, sino también los pensamientos sobre ella.

Incluso cuando una persona no está físicamente en contacto con materia en descomposición, el cerebro puede reaccionar como lo haría en una situación de miedo. Esto se debe a que el miedo es una respuesta física a nuestros patrones de pensamiento, a los pensamientos que atribuimos a la materia en descomposición.

Si usted tiene seplofobia, puede mostrar los siguientes comportamientos:

  • Negarse a ver películas que muestren materia en descomposición
  • Evitar jardines y granjas
  • Hacer todo lo posible para evitar la materia en descomposición

Cada enfermo de seplofobia es diferente. Las imágenes, vídeos, sonidos y palabras que asocian con la materia en descomposición también son diferentes.

¿Qué causa la seplofobia?

Las causas de la seplofobia son las mismas que las de otras fobias específicas. A veces, puede no haber una causa aparente que genere el miedo. Pero es en gran medida la predisposición genética a los trastornos de ansiedad y los acontecimientos traumáticos los que trabajan en conjunto para desarrollar la seplofobia.

Genética

Las personas que tienen antecedentes familiares de trastornos de ansiedad o fobias específicas son más propensas a desarrollar seplofobia que otras. Tienen una predisposición genética a padecerla. Sin embargo, esto por sí solo no suele ser motivo para que se desarrolle una fobia en toda regla. Pero si la genética se combina con un acontecimiento traumático, puede convertirse en una fobia con bastante facilidad.

Acontecimientos traumáticos

Algunas personas pasan por un evento emocionalmente cargado que involucra materia en descomposición. Por ejemplo, los niños pueden desarrollar aversión hacia las cosas en descomposición por el olor o la textura. Esto se refuerza cuando un cuidador grita «¡No! ¡No toques eso!» cuando los niños se acercan a la comida podrida. Con el tiempo, esa aversión puede convertirse en una fobia.

Síntomas de la seplofobia

La gravedad de los síntomas depende de la causa subyacente de la fobia, del individuo y de la intensidad de su miedo. Puede ir desde un leve malestar hasta un ataque de pánico en toda regla.

Cuanto más se acerque a la materia en descomposición, mayor será la ansiedad. Los síntomas de la seplofobia son similares a los de otras fobias específicas.

Síntomas físicos

  • Mareos
  • Temblores
  • Palpitaciones del corazón
  • Falta de aliento
  • Dolor en el pecho
  • Sudoración
  • Náuseas
  • Problemas estomacales
  • Entumecimiento u hormigueo
  • Destellos de calor o frío
  • Sensación de inestabilidad
  • Sensación de ahogo

Síntomas psicológicos

  • Pensamientos obsesivos
  • Dificultad para concentrarse
  • Destellos de imágenes negativas de materia en descomposición
  • Miedo a desmayarse
  • Miedo a perder el control
  • Retraimiento
  • Ira
  • Tristeza
  • Culpabilidad

Tratar la seplofobia

Cuando la seplofobia interfiere con las tareas diarias, tratarla se convierte en un imperativo. No te preocupes; hay varias opciones de tratamiento de la seplofobia. Algunas de ellas pueden realizarse por cuenta propia, mientras que otras requieren ayuda profesional. A continuación, te presentamos algunas técnicas de autoayuda populares para frenar la ansiedad relacionada con la seplofobia:

Meditar

La meditación te devuelve al presente. Como tu atención está en todos tus sentidos, puedes dejar de lado cualquier tipo de ansiedad.

Practicar el yoga

El yoga es esencialmente meditación pero con movimiento. Con el yoga, uno se concentra en la respiración y deja ir los sentimientos no esenciales. En el proceso, dejas ir el estrés y la ansiedad causados por la seplofobia. Actividad física Los entrenamientos cardiovasculares como el jogging, la natación y el aeróbic se recomiendan para quienes tienen fobias y ansiedad. Se sale sonriendo porque el cuerpo libera hormonas de la felicidad. Éstas ayudan a contrarrestar las emociones negativas provocadas por una fobia. Hacer ejercicio regularmente te mantiene de buen humor y alivia el dolor relacionado con la seplofobia.

Escribir en un diario

Escribir lo que le produce ansiedad puede reducir significativamente su estrés. Descargue su estrés en el papel.

No olvides anotar las cosas por las que estás agradecido. Esto le recordará las cosas positivas y los sentimientos de felicidad.

Buscar ayuda profesional para la seplofobia

Si las técnicas de autoayuda no consiguen cambiar la situación y ésta parece grave, busca ayuda de un profesional. Te llevará a la raíz del problema, de modo que podrás entenderte mejor a ti mismo y a tus problemas más profundos. Pide a un terapeuta o a un médico autorizado que te haga un test de seplofobia para verificar el diagnóstico. Aunque no existe un tratamiento para la seplofobia que garantice una cura instantánea o completa, hay algunas técnicas que funcionan en la mayoría de las fobias.

  • La terapia de exposición tiene como objetivo desensibilizarte a la materia en descomposición poco a poco hasta que dejes de sentirte ansioso a su alrededor.
  • La terapia cognitivo-conductual (TCC) pretende aportar racionalidad a tus procesos de pensamiento. Intenta sustituir los pensamientos negativos por otros positivos.

Estos son otros métodos utilizados para tratar la seplofobia.

  • Terapia de conversación
  • Terapia conductual dialéctica
  • Reducción del estrés basada en la atención plena
  • Programación neurolingüística (PNL)
  • Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR)

Su psicólogo le sugerirá una opción de tratamiento basada en su condición específica.

Cómo afrontar la seplofobia

Cuánto tiempo puede una persona evitar entrar en contacto con materia en descomposición? La evitación es una solución rápida, pero ¿sirve de algo? No. He aquí la razón: Cuando confías en las conductas de evitación, tu miedo a la materia en descomposición empeora con el tiempo. Entonces empieza a perjudicarte y limita tu vida. Tú eres responsable de gestionar tus emociones. Para sentirte diferente, tendrás que cambiar conscientemente lo que piensas y cómo utilizas tu cuerpo.

Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán a afrontarlo:

  • Respira profundamente y relájate. Puede parecer difícil, pero cambia muchas cosas.
  • Prepara tu cuerpo para las situaciones de estrés haciendo meditación y yoga.
  • Exponte gradualmente a tu miedo.
  • No racionalices tu miedo.
  • Ten a mano pensamientos positivos. Imagina un lugar feliz en los momentos de estrés.
  • Toma tu fobia en serio, pero no permitas que se apodere de tu vida.

La seplofobia, o cualquier tipo de fobia, puede parecer insuperable. Pero con estos consejos e información, puedes superar tu miedo a la materia en descomposición. Eso sí, no esperes resultados instantáneos, ya que todas estas intervenciones llevan su tiempo. Con el tiempo, podrás añadir abono a tus parterres sin sentir miedo.